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Juegos para estimular a tu peque en verano

Virginia Hernández Enríquez
Ya llegó el verano y con él las vacaciones, el calorcito. Ganas de estar en la calle, ir a la playa, la piscina y pasar tiempo en familia.

En verano guardamos todas las rutinas en casa hasta que llega de nuevo el otoño y el nuevo curso, pero esto no quiere decir que nuestros peques no sigan creciendo y aprendiendo. Aunque el cole ya acabó y pensemos que los niños paran su aprendizaje y lo único que hacen en verano es divertirse y relajarse esto dista mucho de la realidad.

Es cierto que en verano descansamos más, tenemos menos responsabilidades, pero nuestros niños siguen aprendiendo y mucho a través del juego y las nuevas sensaciones que experimentan durante esta época. Para muchos de los peques el verano es una época crucial en su maduración ya que aprenden a su ritmo y motivados por lo que más les gusta. Así en muchas ocasiones solemos oír frases a la vuelta de vacaciones como “Pero cuánto has crecido y qué mayor te has hecho”.

Aquí os dejamos algunos ejemplos de juegos que podéis utilizar en verano con vuestros peques con los que experimentarán y aprenderán mucho y a la vez estarán más fresquitos.

Jugar y pintar con hielos: Se puede preparar hielos de colores caseros con agua y colorante alimenticio. Con ellos podemos pintar en un papel y jugar. Si dentro de los hielos metemos juguetes pequeños podemos jugar a deshacerlos con agua para rescatar el tesoro. Con este juego desarrollamos la creatividad, la atención, grafomotricidad, estimulación táctil y visual.

Pescar en un cubo: En un cubo con agua se pueden poner tapones de plástico de colores o juguetes pequeños y formas que floten en el agua. Después intentamos pescarlos con un cazamariposas. Es un juego muy versátil ya que, a parte de la experimentación libre, en la que se lo pasaran bomba jugando con el agua y pescando los objetos podemos proponer diferentes tipos de actividades: que los clasifiquen por colores, por formas, por tamaños, que cojan solo de un color, que cuenten los objetos que sacan. Con esto estamos trabajando atención, memoria, razonamiento lógico, destreza manual.

Jugar con espuma y pompas de jabón: La espuma y las pompas se consiguen haciéndolas de forma casera muy económica con lavavajillas y agua. Para las pompas necesitamos algún ingrediente más como la glicerina, muy fácil de encontrar. Utilizando diversos materiales como pajitas, pomperos, limpiapipas, aros, cuerdas, podemos jugar a hacer pompas de diversos tamaños y soplar dentro del agua con espuma. Le podemos dar un toque de color a la espuma y las pompas utilizando colorante alimenticio. También podemos pintar con las pompas de jabón en un papel. Con este juego al soplar estamos fomentando la musculatura orofacial tan importante para el lenguaje y la alimentación. También aporta nuevas experiencias sensoriales táctiles y visuales y desarrolla la creatividad.

Jugar con arena y agua: Dos elementos que combinan muy bien. Con ellos podemos construir castillos o cualquier idea que se nos ocurra, dibujar, mancharnos. Fomentamos la motricidad, la creatividad, la construcción espacial y la experimentación sensorial táctil.

Estas son algunas ideas de juegos que podemos hacer con nuestros hijos con materiales naturales, económicos y muy fáciles de encontrar con los que aprenderán y disfrutarán mucho. Pero tampoco podemos olvidar otros como tardes nadando y jugando en la piscina, caminar descalzos, recoger piedras y tirarlas al agua, ver las estrellas e inventarnos montones y montones de historias.

¡Disfrutad del verano y del sinfín de posibilidades que nos brinda!



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