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Te voy a contar un cuento

Virginia Hernández
Hadas, duendes, gnomos, dragones, animales que hablan o personajes con super-poderes están presentes día a día en los niños en forma de cuentos. Nadie pone en duda los lugares mágicos ni los personajes que los habitan cuando lee un cuento a un niño.

Pero realmente, ¿sirven para algo los cuentos o son simplemente relatos para entretenernos y hacernos fantasear?

Los cuentos sirven para mucho más que lo que imaginamos los adultos. Nos ayudan a comprender el mundo y conforman y desarrollan nuestro conocimiento. Nos ayudan a afrontar lo que sentimos y pensamos frente a los acontecimientos vitales, así como a afrontar la vida y la muerte. También fomentan la comunicación.

Leerles un cuento a nuestros hijos es más que una simple actividad o un juego, les proporciona beneficios importantes, entre los que destacamos:
  • Es una de las bases para el desarrollo intelectual.
  • Les permiten empatizar con el mundo, desarrollar su imaginación y resolver conflictos.
  • Fomentan el vínculo de apego con el niño.
  • Si les contamos los cuentos antes de ir a dormir, ayudamos a nuestro hijo a aprender mientras duermen.
  • Son muy buenos para relajar a los niños cuando están inquietos.
  • Se estimula su memoria y sus ganas de expresarse.
  • Desarrollan las capacidades de percepción y comprensión del niño.
  • El niño aprende más palabras, su vocabulario es más amplio.
  • Saben escuchar y poner atención.

Y, por si fuera poco, los cuentos transmiten a los niños innumerables mensajes profundos y útiles para su vida.

¿A qué esperas para pasar un rato en familia con un cuento?

En Centro Esnia, en nuestro programa de Escuela para Padres, tenemos una charla sobre los cuentos, donde tratamos el tema con más profundidad.

Artículo publicado en "La Crónica de Salamanca"


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