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Consejos cuando tienes un niño prematuro

Virginia Hernández
Para una pareja tener un bebé prematuro es una de las vivencias más duras de su vida. Ya que nada es como esperabas y no estás preparado.

Un torbellino de sentimientos y emociones se apodera de los padres, tales como miedo, mucho miedo a perder el bebé, a las secuelas, a no saber cuidarle, a hacerle daño. Incomprensión, culpabilidad, negación de la situación, falta de vínculo. Pero también por otro lado sentimientos de esperanza y de gratitud de poder pasar unas horas con él en el hospital y por ir viendo superar al pequeño esta difícil prueba.

En las unidades de neonatos se está llevando a cabo un método que ayuda mucho a los niños prematuros y sus familias en este proceso. Es el Método Madre Canguro (MMC).

El MMC es la atención a los niños prematuros manteniéndolos en contacto piel a piel con su madre. Se trata de un método eficaz y fácil de aplicar que fomenta la salud y el bienestar de los recién nacidos prematuros. También es muy beneficioso para los bebés nacidos a término.

Este método equivale, cuando menos, a la atención convencional (en incubadora) en lo que respecta a la seguridad y la protección térmica. Facilita la lactancia materna, el MMC ofrece ventajas considerables en casos de morbilidad grave. Contribuye a la humanización de la atención neonatal y a potenciar los vínculos afectivos entre la madre-padre y el hijo.

En ese sentido, el MMC constituye un método moderno de atención en cualquier entorno, incluso en los lugares donde se dispone de costosas tecnologías y se tiene acceso a una atención adecuada.

El contacto piel con piel genera grandes beneficios tanto en el bebé como en los padres, entre los cuales: beneficios emocionales, le proporciona seguridad, tranquilidad y favorece el vínculo afectivo; beneficios neurológicos ya que el bebé regula mejor el estrés y se adapta mejor al medio y a los estímulos. Mejora las constantes vitales, tanto la regulación de temperatura como la frecuencia respiratoria y cardíaca. Favorece el desarrollo psicomotor y disminuye las apneas del bebé, así como mejora su sistema inmunitario protegiéndole de infecciones.

En el caso de los padres se sienten partícipes de la recuperación de su bebé, se sienten más confiados y con más fuerza para sobrellevar el período en el hospital, este bienestar de los padres se refleja en el bebé.

La utilización de este método no se queda en el hospital, una vez que nos vamos a casa con nuestro pequeño podemos continuar con él, ya que nos seguirá aportando los beneficios mencionados.

En Centro Esnia ofrecemos todo el apoyo y asesoramiento necesario a las familias con niños prematuros, al igual que trabajamos con estos pequeños para mejorar su calidad de vida y el de sus familias.

Artículo publicado en "La Crónica de Salamanca"

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